La influencer española comparte su amor por la pasta y el té matcha en Milán.

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La influencia de Violeta Mangriñán en el mundo de la gastronomía
Con más de dos millones de seguidores en Instagram, Violeta Mangriñán se ha consolidado como una de las figuras más influyentes en el ámbito de la moda, belleza y estilo de vida en España.
Su trayectoria no solo se limita a las redes sociales, ya que ha incursionado en el mundo de la gastronomía con la apertura de su negocio especializado en té matcha, Maison Matcha. Esta bebida, que ha ganado popularidad en los últimos años, refleja su devoción por la cultura del té y su deseo de ofrecer experiencias únicas a sus seguidores.
Un viaje a Milán y la búsqueda de la mejor pasta
Recientemente, Violeta y su pareja, el cantante italo-argentino Fabbio Colloricchio, visitaron Milán, donde no perdieron la oportunidad de explorar la rica oferta gastronómica de la ciudad. En su recorrido, se detuvieron en el Langostería Café, un restaurante famoso por su especialidad en mariscos y pasta, ubicado en las icónicas Galerías Vittorio Emanuele II, junto al Duomo. Violeta no dudó en afirmar que allí se sirve la «mejor pasta del mundo», destacando un plato en particular: la pasta con langosta y limón, que se ha convertido en uno de sus favoritos.
La experiencia culinaria y los precios en Langostería Café
En un vídeo compartido en sus redes sociales, Violeta reveló que el precio de su plato favorito es de 100 euros, lo que sorprendió a Fabbio por su exquisito sabor. La cuenta total de su comida ascendió a 260 euros, incluyendo bebidas y otros platos como orechiette con fruti di mare. Este restaurante no solo ofrece una experiencia gastronómica de alta calidad, sino que también cuenta con una variada carta de vinos, cócteles y menús para el almuerzo y la cena, lo que lo convierte en un destino ideal para los amantes de la buena comida.
Otras recomendaciones gastronómicas en Milán
Además de disfrutar de la pasta en Langostería, Violeta y Fabbio también exploraron otras opciones en Milán. Una de las paradas recomendadas es la pastelería Baunilla, un establecimiento que sigue la filosofía ‘cashless’, lo que significa que no aceptan pagos con tarjeta. Esta singularidad añade un toque especial a la experiencia de compra. Otra opción es el restaurante VyTA, ubicado en la Estación Central de Milán, donde los precios son bastante económicos, con cafés a un euro y porciones de pizza a tres euros. Estas alternativas son perfectas para quienes buscan disfrutar de la gastronomía local sin gastar demasiado.