La reciente votación en el Senado refleja una creciente división en el Partido Republicano sobre la política comercial.

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Un giro inesperado en la política comercial
La reciente votación en el Senado de Estados Unidos ha puesto de manifiesto una creciente división dentro del Partido Republicano en relación con la política arancelaria del presidente Donald Trump. En un hecho inusual, los senadores Rand Paul y Susan Collins, junto a otros colegas republicanos, se unieron a los demócratas para aprobar una resolución que busca revocar los aranceles impuestos a Canadá.
Esta medida, que fue aprobada por 51 votos a 48, representa un desafío significativo a la agenda comercial de la Casa Blanca.
Las implicaciones de los aranceles
Los aranceles del 25% impuestos a Canadá, que Trump justificó bajo una declaración de emergencia nacional relacionada con el fentanilo, han sido objeto de críticas tanto por su impacto económico como por su naturaleza política.
Los senadores disidentes argumentan que estos gravámenes no solo aumentarán los precios para los consumidores estadounidenses, sino que también podrían tener consecuencias políticas devastadoras para el Partido Republicano en las próximas elecciones. El senador Paul, en particular, ha advertido que la historia muestra que las tarifas han llevado a pérdidas significativas para los republicanos en el pasado.
El papel del Congreso en la política comercial
La reciente votación también ha puesto de relieve la lucha por el control de la política comercial entre el Congreso y la Casa Blanca. Mientras que Trump ha utilizado declaraciones de emergencia para imponer aranceles, un grupo bipartidista de senadores ha presentado un proyecto de ley que busca reafirmar la autoridad del Congreso sobre estas decisiones. Este proyecto de ley exigiría que el presidente notifique al Congreso sobre nuevos aranceles y que estos sean aprobados en un plazo de 60 días. La demócrata Maria Cantwell ha enfatizado la necesidad de que el Congreso mantenga su papel en la regulación del comercio para proteger los intereses del pueblo estadounidense.
Reacciones del sector empresarial
Las reacciones ante la política arancelaria de Trump no se han hecho esperar. Varias asociaciones empresariales han expresado su preocupación por el impacto negativo que los aranceles podrían tener en la economía estadounidense. Un comunicado conjunto de la Mesa Redonda de Negocios advirtió que los gravámenes podrían causar daños severos a los fabricantes, trabajadores y familias en el país. A medida que se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato en 2026, la presión sobre los republicanos para reconsiderar su postura sobre los aranceles podría aumentar, especialmente si la opinión pública se vuelve en contra de estas políticas.